sábado, 13 de diciembre de 2014

Las redes, ¿nos hacen diferentes?

Pepe de la Peña, @sandopen, es de esas personas con las que, sin tener un contacto muy estrecho, no queda más remedio que sentirse agradecido. Hay personas que una vez establecido el contacto en las redes sociales te cambian la perspectiva, y sin duda ayudan a tu evolución, contribuyen a tu crecimiento.

Hoy se está celebrando en Barcelona la Jornada Espiral en la que se festeja el 25 aniversario de Espiral. En esa reunión educativa, donde muchos grandes comparten solo por amor a la Educación, están ahora mismo presentes  muchas de esas personas que me han hecho crecer en estos últimos años.

No me siento nadie, pero tengo que admitir, que he aprendido mucho, y que estoy rodeada de tan buena gente (cuando digo buena, lo digo en muchos sentidos = grande, importante, creativa, interesante, generosos, soñadores) que como mínimo lo que puedo hacer es compartir en las redes lo que ellos me aportan.

Poco más doy yo en las redes, confieso que lo que comparto no sale de mi, si no que proclamo lo que aprendo de la gente con la que he tenido la suerte de intercambiar e interactuar. Creo que soy adicta a aprender, no hay nada que más me guste que descubrir un nuevo camino de pensamiento.

No me atrevo a hacer una lista de toda esta gente a la que admiro, agradezco y de la que aprendo, por que por mi naturaleza despistada creo que sería una lista injusta en la que olvidaría a alguien importante, sois tantos ya!!!

Esta reflexión llega a mi blog por una confluencia de ideas que se ha dado esta mañana: por un lado, Pepe de la Peña en la conferencia inaugural de la #JEspi25  ha hecho mención de la curva de hype de Gartner en relación al momento de desilusión que se produce después de las altas expectativas que se puede poner en el uso innovador de las TIC en educación; por otro lado, el post de Mirian Leiros, que forma parte de mi PLE creativa con la que aprendo y comparto mucho más que aprendizajes, haciendo referencia a ese sentimiento de bajón y decepción con el uso de las redes sociales.




De esta confluencia surge esta reflexión que concluyo en un pensamiento, yo también he pasado por ese momento de bajón, sin embargo en cuestión de redes sociales creo que es cuestión de no pedir más a las herramientas de lo que se puede esperar de las personas que están detrás.

Me gustaría que este post sirva de agradecimiento a todas las personas con las que me siento agradecida, en mi vida real y virtual, de las que aprendo a diario, las que me demuestran que sí merece la pena compartir en Internet, con las que me siento trabajando codo a codo a pesar de los kilómetros que median, las que hacen bailar mi emoción 2.0

Simplemente: gracias!





6 comentarios:

Blogmaníacos dijo...

¡Habría que hablar de todo lo que los demás hemos aprendido de ti,... pero eso daría para un post mucho más largo!
Que quede constancia de momento, de que esa emoción 2.0 es compartida plenamente. Emoción que lleva dentro cariño, aprendizaje, compañerismo, compenetración, admiración, respeto,agradecimiento,...
¡Tuve mucha suerte al "tropezar" contigo allá por el 2008, y sigo teniéndola, prueba de ello es que hasta me regalas puertas decoradas por navidad, si es que...!!!
Un gran abrazo, mi creativa compañera.

Ana Municio dijo...

Ay amiga!!

Ana Municio dijo...

Que nos quiten lo bailado y disfrutado!! Gracias por estar ahí!

Jesús Hernández dijo...

CoincidO con Conchita. Afortunados de islas, por dar conTICo

Ana Municio dijo...

😘😍😀😉
Gracias!

Ana Municio dijo...

Todo esto me lo provocó tu post, Jesús de mis conciencias.