domingo, 9 de mayo de 2010

NING-unéalos: NING comienza a cobrar por sus servicios

Somos muchas personas las que pertenecemos a redes sociales relacionadas con la educación, en las que hemos encontrado un sitio para comunicarnos, intercambiar ideas y materiales, compartir inquietudes y acompañarnos en esta aventura de integrar la tecnología en nuestro currículo académico. 

En este sentido NING ha supuesto hasta ahora una herramienta que apoya la innovación educativa. Somos muchos los que gracias a este intercambio, hemos encontrado un apoyo y el ánimo suficiente para ir mejorando nuestra práctica docente, ir relacionando correctamente las tecnologías con los distintos elementos curriculares y probando nuevas dinámicas, nuevas aplicaciones, nuevas formas de usar la tecnología con una pedagogía más adecuada a la enseñanza por competencias. 

Estas redes sociales están siendo un soporte para la innovación educativa, más importante que mucha formación del profesorado subvencionada o privada, que los planes educativos promovidos por el Gobierno (Plan Agregra, Observatorio tecnológico, Plan Avanza...) loables pero en ocasiones más cerca de la web 1.0 que del 2.0, porque están hechos por ellos y nosotros solo podemos comentar o añadir. Las redes sociales en las que participamos las hacemos nosotros a nuestra medida, según nuestras necesidades, no están impuestas por nadie ni controladas en ninguna dirección. 

Me atrevería a decir, haciendo eco de las palabras de mi amigo Pedro Villarubia en su blog Discentia, que estos dos últimos cursos han sido los de las Redes Sociales, 
Y ahora que ya está creada la necesidad, el hábito y el instrumento, es cuando deja de ser libre y gratuito. Es una jugada sucia, que todos nos veíamos venir tarde o temprano. ¿Cuántas veces te has preguntado desde que llevas en esto de la web 2.0 cómo podía ser todo esto gratis?, incluso ¿a cambio de qué nos dejan registrarnos aquí porque sí?,  somos muchos o casi todos los que hemos reflexionado sobre ello en algún momento.
Con la crisis, ¿ ha llegado el momento de ver hasta donde llegaba la gratuidad de la web 2.0? Espero que no sea una tendencia, y aunque por naturaleza suelo ser optimista, esta vez me temo que sí.

Ante esta situación, en la que todos o casi todos los que estamos en la educación 2.0 pertenecemos a una o más redes sociales de NING, toca preguntarse ¿y ahora qué?

Como mi naturaleza es curiosa, además de positiva, me he puesto a buscar alternativas, porque aunque no me gustaría tener que dejar de usar las redes a las que pertenezco, no estoy dispuesta a pagar por ellas.
NING anuncia que están tratando de conseguir subvención para las redes hechas por un profesor con sus alumnos, pero no dice nada sobre las redes de profesores. 
Podría ser un buen momento para apoyar la educación 2.0, de la que han hablado tantas veces desde el Ministerio de Educación, subvencionando estas redes o dando un soporte gratuito donde migrarlas.


PARA SABER MÁS:

Firma para que Mantengan Ning gratis para fines no lucrativos y educativos